Fervenza de Segade.


A unos tres kilómetros de Caldas en la carretera que va a la Estrada, se encuentra este paraje natural que forma el río Umia a su paso por el lugar de Segade. El agua que sale encañonada en forma de cascada, se va abriendo por una zona empedrada formando pequeñas piscinas naturales, haciendo de este entorno un lugar idílico para su contemplación en cualquier estación del año. Si se prefiere,  la "ruta del agua de Caldas de Reis" (5,3 km) nos llevará a este sitio, pasando previamente por una zona de molinos restaurados. Muy cerca encontraremos el puente de Segade, de origen romano y posterior reconstrucción en el siglo XVIII. 



Fervenza de Barosa



En Galicia hay muchos lugares donde el agua,  la vegetación y la arquitectura popular de otro tiempo se conjugan fundiéndose en un paraje natural  ideal para  disfrute de los sentidos.  El entorno del río Barosa en el concello de Barro es uno de ellos,  esta masa de agua a su paso por este lugar se precipita en diferentes saltos durante unos 60 metros. Junto a esta cascada se construyeron diecisiete molinos divididos entre los Muiños de Arriba y de Abaixo, alguno está restaurado ofreciendo servicio como mesón, que con buena temperatura se antoja un sitio ideal para comer a la vera del río. Un lugar como este, tiene protagonismo en las 4 estaciones del año, ya que ofrece distintas actividades que van desde un simple paseo contemplativo, a la fotografía, el senderismo  y en primavera/verano, al baño ya que es una zona apta para ello. Por este enclave pasa el Camino Portugués lo que supone una parada casi obligatoria. Además hay una ruta de senderismo homologada (PR-G105).