Luces de Pontenafonso (estuario del río Tambre).



Este puente, por donde pasa el río Tambre ofreciendo sus  aguas al océano Atlántico, data del Medievo y su construcción está ligada a la figura de Alfonso IX, originalmente estaba compuesto por 27 arcos de los que hoy se conservan 20, tiene unos 270 metros de largo. A sus lados confluyen dos términos municipales: el de Noia y Outes. Toda la línea de costa, las formaciones intermareales y las marismas, están protegidas por el LIC Esteiro do Tambre que, en su transcurrir, va formando grandes arenales donde se ubica uno de los principales bancos de berberecho de Europa. Una ruta de senderismo que sale de Pontenafonso hasta la central eléctrica del Tambre, nos permitirá descubrir la Devesa de Nimo, un bosque atlántico bien conservado.

Archipiélago de Sálvora con SENDERUTA.

Este pequeño archipiélago ubicado en las rías baixas, lo componen la isla de Sálvora  e  islotes como Vionta, Con de Noro, Herbosa, Rúa, Insuabela, Gaboteira, las Sagres y las Forcadiñas. Integrado en el Parque Nacional das Illas Atlánticas sus piedras graníticas esculpen gran parte de este entorno. Su isla principal, Sálvora, nos recibe a "puerta gayola" en la playa del Almacén con el Pazo de Goyanes bajo la atenta mirada de la Sirena de Mariño. Este pazo fue una antigua fábrica de salazón (primera de Galicia) construída allá por el año 1770 y restaurada entorno al año 1960, después de haber recuperado la familia Otero-Goyanes su titularidad. En el año 2007 el estado se hace con la propiedad y en 2008 pasa a ser de titularidad de la Xunta. A parte de esta construcción hay una pequeña capilla que antiguamente era una taberna de marineros. La isla tiene su pequeña historia bélica, ya que en 1120 fue invadida por naves sarracenas que estaban a la espera de refuerzos para la invasión de Galicia, hecho que fue impedido por los navíos cristianos. En cuanto al ocio, este espacio natural cuenta con dos pequeñas rutas de senderismo:  La ruta de la Aldea que parte del mismo sitio y va a este lugar, tiene un recorrido de 1,3 km, mención aparte merece este asentamiento que tuvo su máxima ocupación hacia principidos del siglo XIX con 60 personas, contaban con dos fuentes de agua potable, el último habitante dejó el poblado en 1972. La otra ruta es la del Faro (lineal) que va desde la playa del Almacén hasta esta instalación, tiene una distancia de 1,2 km. Esta estructura civil también tiene su historia y en este caso trágica, su construcción data de 1921 año en el que en la noche del 2 de enero el vapor Santa Isabel naufraga en estas aguas falleciendo 213 personas, los habitantes del poblado, la mayoría mujeres, ya que el resto estaba de celebración del año nuevo, salvan a 53 supervivientes, de ahí la costrucción a posteriori de este faro. La visita a Sálvora la hice con Senderuta, una asociación de senderismo que trabaja muy bien, localizable en su web (www.senderuta.es) o en el facebook.


Muiños de Galicia (I)


Los primeros molinos de Galicia datan del Neolítico y eran molinos de mano (simplemente haciendo chocar dos piedras), posteriormente los romanos los hicieron más grandes y de forma circular, luego en la alta edad media y debido a su tamaño, se utiliza el agua para el movimiento de las piedras. En los molinos se aprovecha su fuerza para triturar el grano, mediante dos piedras que convierten el centeno, trigo o maíz en harina. Hay dos tipos de molinos: uno el de herdeiros, de tipo comunitario donde se asignaba a cada comunero unas horas para realizar su labor, su número iba en función de sus tierras (o riqueza); y otro que era de propiedad privada y donde se cobraba un importe en grano por moler, esta cuota de pago se conocía como Maquía que es la que le da el nombre. Entorno a estas construcciones y al quehacer cotidiano de las gentes del rural, nació el cántico tradicional galego conocido como las "muiñeiras". Estos molinos pertenecen a las parroquias de A Somoza y Sabucedo en A Estrada. 



Serra da Capelada: Playa de Areas Negras

 
Esta playa, ubicaca a los pies de los acantilados más altos de la Europa Continental, en la Serra da Capelada (Cedeira/Cariño), pasa por ser la única de arena negra de origen no volcánico del planeta, que no es poco... Para llegar a ella salimos desde el  cruceiro de Teixidelo dirigiéndonos hacia un pequeño grupo de casas, a continuación seguimos descendiendo por un camino hasta enlazar con una senda probablemente de pescadores. La ruta puede ser más o menos de unos 6 kilómetros (ida y vuelta) y podremos ver la falla de origen glaciar, que tiene una estructura geológica de piedras ultrabásicas de cerca de 300 millones de años, formadas por peridotitas, piroxenitas, granulitas y anfibolitas. Una vez abajo podremos observar (si el caudal lo permite) la fervenza de Teixidelo (o Calabanda). Este paraje singular es de muy recomendable visita siempre y cuando se tomen las debidas precauciones, al ser un recorrido empinado y venteado.