Muiños de Galicia (I)


Los primeros molinos de Galicia datan del Neolítico y eran molinos de mano (simplemente haciendo chocar dos piedras), posteriormente los romanos los hicieron más grandes y de forma circular, luego en la alta edad media y debido a su tamaño, se utiliza el agua para el movimiento de las piedras. En los molinos se aprovecha su fuerza para triturar el grano, mediante dos piedras que convierten el centeno, trigo o maíz en harina. Hay dos tipos de molinos: uno el de herdeiros, de tipo comunitario donde se asignaba a cada comunero unas horas para realizar su labor, su número iba en función de sus tierras (o riqueza); y otro que era de propiedad privada y donde se cobraba un importe en grano por moler, esta cuota de pago se conocía como Maquía que es la que le da el nombre. Entorno a estas construcciones y al quehacer cotidiano de las gentes del rural, nació el cántico tradicional galego conocido como las "muiñeiras". Estos molinos pertenecen a las parroquias de A Somoza y Sabucedo en A Estrada.