Este
paraje natural, a caballo entre los ayuntamientos de Laxe y Vimianzo,
se eleva piedra sobre piedra hasta los 274 metros, es básicamente una afloración
granítica esculpida por el viento que, nos recuerda formas mágicas de
animales o de otra índole. Torre da Moa, Pena Forcada, Pena dos Mouros e
O Castelo, son los nombres de los cuatro picos que culminan los valles
de Traba y Vimianzo. Hasta llegar a ellos, otras piedras singulares nos
irán despertando la imaginación como son: a Pedra da Cachucha, a da
Aguia, a Esfinge... etc. Una vez en la cima podremos ver el valle de Traba, así como su playa y laguna, zonas de tránsito de la etapa Laxe-Arou, en la ruta ya de interés nacional como es la de o "Camiño dos Faros". Este lugar lo visité en una ruta organizada por
el Concello de Vimianzo, dentro del programa "Andainas coñece a Costa
da Morte", que organizan todos los años por primavera algunos municipios
de este territorio tan especial y que dan a conocer a los asistentes tanto sus tramos costeros, como la belleza y vida de su interior.
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